Estudio andrológico
En el hombre, el estudio de esterilidad se basa, fundamentalmente, en la valoración de los parámetros estudiados en el seminograma.
El andrólogo valora, durante un primer interrogatorio, todos aquellos datos que puedan explicar posibles alteraciones en el resultado del seminograma, datos del nacimiento, infancia o pubertad. Cierto tipo de enfermedades o el tipo de actividades profesionales del varón pueden alterar la calidad espermática. También la ingesta de determinadas drogas o medicamentos puede afectar esos resultados.
En determinados casos el especialista y frente a la necesidad de valorar factores muy concretos del estado del varón, podrá solicitar pruebas complementarias como:
Examen físico
En el examen físico se realiza una exploración del pene y/o testículos para descartar posibles anomalías físicas.
Ecografía escrotal
Permite valorar el escroto, los testículos, los epidídimos, los vasos sanguíneos escrotales, etc.
Detecta causas de dolor e inflamación testicular, la presencia de quistes y de varices que pueden ser la causa de una esterilidad por escasa cantidad y calidad en el número de espermatozoides. Es indolora y no tiene contraindicaciones ni riesgos.
Análisis hormonal en sangre
En determinados casos, cuando el recuento de espermatozoides es bajo, deben medirse los niveles de FSH (hormona estimulante del folículo) y de testosterona en sangre para valorar si hay un fallo del los testículos a la estimulación hormonal o bien, en los casos de azoospermia (ausencia de espermatozoides) la existencia de un bloqueo que impide que los espermatozoides lleguen al eyaculado.
